11 Septiembre, 2016

Ni perdón, ni olvido

1
Ni perdón, ni olvido

Soy la María Dolores. La Dolores del carmen. Me duele todo. Casi no puedo resollar de tanto dolor. Siento que muero quemada pensando en el pasado. Todo lo que he sido me condena. Transpiro de dolor. Mi dolor tiene olor a carbona de ayer. Escribo esperando que haga efecto el ketoprofeno que me mame hace un minuto. Soy una adicta cristiana a los antinflamatorios. Soy una incondicional a dios y a las farmacéuticas. La gente se ríe sin ni un respeto, pero el retener los peos me hace sufrir, me aprietan el corazón y agudiza que el cáncer me coma de a poco como a las arrepentidas. Tengo agarrotada la espalda completa y me cuesta respirar, así que escribo lentamente mis últimas palabras, porque el cáncer me va comiendo toda. Veo como mis órganos dejan de responder. Una infección urinaria me seduce. Adentro todo me suena, pero todo mejora. Por fin la muerte se encuentra con la fea, por fin nos encontramos las iguales para hablar de ciertas cosas. Cuando muera al menos antes habré hablado de la muerte. No se de que se ríen. Me arde todo. No he olvidado nada. Nunca tuve canción. Al menos habré hablado del dolor y la muerte, antes, como iguales. Mi cuerpo ha servido para la pobreza, para el frió y para la muerte. No tengo ese miedo. A ese miedo lo nombro porque siempre está ahí como el frío. Hielo de mierda. País de mierda, Historia de mierda. Ustedes no saben de lo que hablo porque no son travestis. Yo escribo para las travestis, no para ustedes. No duermo escribiendo porque me muero de tuberculosis y no tengo remedio. Chupe tanto pico en la intemperie haciéndome la linda. Acarreo un frío triste desde la infancia, porque nací aquí y no en áfrica. Seguramente un niño africano dirá que acarrea un hambre triste. Yo acarreo un frío que crece tuberculosis porque el sida lo merece, no tengo perdón. Desde que la Dora me pario esto se veía venir. El dolor en la espalda es de frió acumulado, de pena, nunca supe defenderme sola. No tenia futuro. No tengo sanación, nunca fui una cabra chica buena. Desde chiquitito me trague completas las películas de Hollywood y ninguna palabra condescendiente hará que eso cambie. soy una hija travesti, un lastre. Siempre me hice la linda y eso debe quedar establecido en la historia de la dictadura de este país. En Chile nacimos travestis. En la historia debe quedar escrito que soy el resultado de la intervención de estados unidos en este territorio y que me cagó la vida y que el dolor de espalda que no me deja respirar, es porque me deben toda mi vida, porque nunca tengo lo que merezco, porque se llevaron todo lo mío, o se lo repartieron entre ustedes mismos y a mí me dejaron el sida. Ahora aquí nos encontramos las iguales, la muerte, la fea, el frio y el hambre. Hice lo que hice para sobrevivir. Me abrí de piernas todo el rato. Para que otras sobrevivieran. Yo me pondré hedionda y la Dora no lo podrá evitar, ni siquiera cuando ella se muera podrá impedir ella misma, podrirse, destrozarse, caer horrorosa. Al final, su insistente preocupación por mí, por mi bien, que no es otra cosa que únicamente su propio bien y el de estados unidos, ir a dar al cielo, a ese cielo, importara un peo, porque finalmente igual seré indecorosa, igual ella será madre de una hija travesti y seremos dos pobres horrorosas hasta el final. Me muero, porque me duele todo y esto fue la vida, puro frio. Hubo veces que me sentí la reina del mundo y aquí estoy, adolorida, rumiando mi dolor. Evitando respirar para que duela menos. Hubo veces en que me creí tanto la reina, que fue imposible preverme en esta situación de agonía, con olor a carbona, ahogada de dolor, porque tengo los riñones taponeados de cemento seco y los pulmones eso no lo perdonan. Fui tan linda y ahora la propia vida no me lo perdona. Siempre le desobedecí. Nunca hice lo que la Dora me mando. Ahora mi cáncer se lo debo a dios, por haberme hecho la linda. Que por haber nacido aquí, creyera que la fiesta era mía.

 

 

 

#Ciclo de poesía#Cuerpos para odiar#Dramas Pobres#Lectura#Poesia
SobreClaudia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *